Con un llamado a la acción colectiva, Chía se convirtió en epicentro de la lucha contra uno de los delitos más complejos del mundo actual durante el Foro “Voces y Justicia” contra la Trata de Personas: Seguridad, Empresa y Academia frente al Delito Transnacional. El evento liderado por el alcalde Leonardo Donoso y la Secretaria de Gobierno, reunió a expertos, autoridades, sector empresarial y academia en torno a un objetivo común: enfrentar de manera articulada un fenómeno que evoluciona más rápido que las respuestas tradicionales.
“La trata de personas no solo vulnera los derechos fundamentales, sino que pone a prueba la capacidad que tenemos para proteger la dignidad humana” resalto el alcalde Leonardo Donoso.
En este contexto, el foro no solo abrió un espacio de análisis, sino que trazó una hoja de ruta para fortalecer alianzas, compartir conocimiento y construir estrategias integrales de prevención y respuesta.
Un delito que evoluciona: nuevas dinámicas y alcance global
El primer espacio de discusión, “Nuevas dinámicas de la trata de personas y su carácter transnacional”, puso sobre la mesa cómo este delito ha migrado hacia entornos digitales y estructuras más flexibles.
Durante el panel, Camilo Andrés Chaves Moreno, coordinador del Grupo de Fiscales contra la Trata de Personas y el Tráfico de Migrantes de la Fiscalía General de la Nación, explicó que hoy el análisis de datos y el uso de herramientas tecnológicas permiten identificar patrones de captación en regiones como Antioquia, Valle del Cauca y Atlántico, así como los canales digitales más utilizados.
Advirtió, además, sobre la explotación laboral como una de las formas más invisibles del delito, donde las víctimas son engañadas con ofertas aparentemente confiables y terminan perdiendo su libertad, incluso con retención de documentos.
Por su parte, Wilson Javier Castro Torres, de la Escuela Superior de Guerra, alertó sobre el uso de inteligencia artificial en procesos de captación. Modalidades como el grooming han evolucionado hacia videojuegos, plataformas de streaming y redes sociales, donde algoritmos permiten perfilar a las víctimas antes de que exista contacto directo. “El delito inicia en lo digital y puede escalar al chantaje. Muchas víctimas no denuncian porque sienten culpa”, explicó.
Seguridad y justicia: el reto de anticiparse
El segundo panel, “Gestión de la Fuerza Pública frente a las nuevas amenazas del delito transnacional”, abordó las capacidades y desafíos institucionales frente a estas nuevas dinámicas.
Este espacio contó con la participación de Nelson Sánchez Molano, docente investigador de la Escuela Superior de Guerra; el brigadier general Alex Jefferson Mena Mena, comandante del Comando Contra el Narcotráfico y Amenazas Transnacionales; William Reyes Jácome, docente investigador de la Universidad Militar Nueva Granada; y la teniente coronel Yasid Viviana Muñoz*, jefe del área investigativa contra delitos que afectan la seguridad territorial de la DIJIN.
Los panelistas coincidieron en que, aunque existen capacidades operativas, el gran desafío es actuar de manera oportuna. La investigación, la judicialización de redes completas, más allá de los captadores, y la cooperación internacional fueron identificadas como claves. Sin embargo, hubo un mensaje reiterado: la denuncia ciudadana es fundamental. “En la medida en que la víctima denuncie de manera pronta, las autoridades pueden avanzar en investigaciones que permitan desmantelar estas redes”, señalaron.
También se destacó la importancia de fortalecer la atención a víctimas y evitar su revictimización, así como la articulación con estrategias locales como la Red de Acción de Puntos Púrpura.
Empresa y academia: aliados clave en la prevención
El tercer panel, “Rol del sector empresarial y académico en la prevención y contención de la trata”, amplió el enfoque hacia la corresponsabilidad social.
Participaron el mayor general Juan Vicente Trujillo Muñoz, vicerrector de la Universidad Militar Nueva Granada; Catherine Barbosa, del Instituto Distrital de Turismo; Dalia Andrea Ávila Castillo, psicóloga experta en atención a víctimas desde Ciudad de México; y Marcela Ramírez Sarmiento, subgerente de Asuntos Corporativos de OXXO Colombia.
Durante el diálogo, se destacó la responsabilidad del sector empresarial en la generación de empleo digno, la identificación de riesgos de explotación laboral y la implementación de protocolos de prevención. Asimismo, se insistió en la importancia de crear entornos que faciliten a las víctimas el acceso a rutas de atención, como la que se apertura el día de ayer de la Red de Acción Púrpura en convenio con OXXO y los comercios locales. Por otro lado, desde la academia, el énfasis estuvo en la investigación aplicada, la formación y el desarrollo de sistemas de alerta temprana que permitan anticiparse a las dinámicas del delito.
Así las cosas, el foro dejó una conclusión clara: la trata de personas es un fenómeno transnacional que exige respuestas articuladas, innovadoras y sostenibles. Por eso, desde Chía, el mensaje es contundente: solo a través del trabajo conjunto entre la seguridad, la empresa, la academia y la ciudadanía será posible enfrentar este delito y proteger la vida, la libertad y la integridad de las personas.